jueves, octubre 02, 2008

FIN DEL LHD



Disculpad que haya tardado tanto en decir que este blog se ha acabado. Aunque decirlo era una tautología, claro: ya se veía acabado desde Julio. E incluso se veía venir desde bastante antes en la falta de frescura y periodicidad de muchos de sus últimos post.

Cuando yo mismo me di cuenta de que el blog se estaba acabando pensé en buscar una cifra o un fecha significativa para ponerle punto final. Cerrarlo al llegar a otras cien entregas o por lo menos a unas cincuenta más era una opción, pero la que más ilusión me hacía era hacerlo coincidir con el final de los estudios de Arquitectura de mi hija Teresa. Si el Manual de Crítica de la Arquitectura lo empecé justo en el día en que ella comenzaba la carrera, podía quedar bonito que esta otra obra (el blog) se cerrara con su finalización efectiva. En uno de los últimos post ya comenté que tras un año de experiencia profesional mientras hacía el Proyecto Final, Teresa había decidido aparcar la arquitectura y ponerse a estudiar Medicina. Loable determinación la suya a la que espero hayan contribuido no poco todos mis escritos.

Aunque sigo pensando (con y como Alexander) que “una persona está tan formada por su entorno que su estado de armonía depende enteramente de su armonía con el entorno” (El Modo, pag 96), ya he dejado de pensar que podamos modificar, mejorar, o influir en ese entorno desde nuestra profesión, y que lo más que podemos hacer es adaptarnos personalmente a los entornos que el destino nos vaya deparando. Es decir, que el entorno ha dejado de ser un marco de decisiones racionales y ha pasado a ser un escenario mítico e incontrolable. Y para esa tarea de adaptación, los consuelos de la medicina seguro que son mucho más útiles que las poses soberbias e irracionales de la arquitectura que los profesores arquitectos le han enseñado en la Escuela.

Podría seguir escribiendo para otros que no sean mi hija Teresa porque temas y ganas no me faltan, pero mientras escribía no era consciente de que las obras que hacemos cobran vida propia y que en esa vida de las obras hay también un comienzo y un final. Con el parón de este verano del 2008 y la distancia con que he podido ver lo ya realizado, me he dado cuenta de que el blog (no yo) estaba acabado. Que el formato no daba para más.

Seguiré escribiendo, claro, pero en otros formatos. ¿Volver a los libros? No, ya sabéis que no me gustan nada. ¿Al periodismo? Ni hablar, en esa pocilga no me meto a menos que me vacunen de euros (para tener guardaespaldas o poder huir, claro). La correspondencia con amigos es, una vez más, la más atractiva de las tentaciones aunque como es una vía siempre abierta y conocida quizás piense en otras cosas: blocs de citas, cuadernos de notas, cadenas de pensamientos, núcleos de lecturas, etc. En internet o en papel, según la materia y la intención. La cuestión fundamental en la elección del medio consiste en evitar que internet haga demasiado pública la vida privada de uno según el vicio tan extendido en esta época de vaciar nuestras propias vidas interiores para convertirlas en espectáculo (y encima gratuito).

CASCOTES y LHD se quedan aquí abiertos a la lectura hasta que blogger lo permita (por supuesto yo tengo copia digital e impresa por si google desapareciera). Cascotes se queda con sus 100 entradas y el índice en la última; y El LHD, con las 295 entradas cuyos índices están en la columna de al lado: los 100 primeros, los 50 siguientes, y los 145 del “Nuevo LHD” que acabo de actualizar hoy mismo hasta la última entrada.

Sobre los otros dos hijos del LHD (ANGUCIANA Y MONTES) creo que tendrán dinámicas distintas. Anguciana es probable que avance en campañas temporales, mientras que Montes avanzará tan esporádicamente como las propias excursiones o los recuerdos.

Quien quiera comentar lo aquí escrito y dejado, puede hacerlo en los mismos post (que se reenvían a mi correo) o, como yo prefiero, por aquello de evitar en lo posible el horrible y fantasmal anonimato, dirigiéndose directamente al correo del autor: juandiezdelcorral@gmail.com.

(Como ilustración del otro acabamiento del que aquí tanto he hablado, el de la arquitectura, pongo a modo de despedida las fotos de un par de edificios (uno ya acabado y el otro aún en obras) que acabo de descubrir en Vera (Almería). Según me dijo una señora del pueblo son obra de un arquitecto que estudió en Barcelona).

Hasta siempre.







miércoles, julio 02, 2008

GOMEZ IJALBA / LA RIOJA / MARTINEZ LAORDEN

Las noticias que va dando La Rioja en estos últimos días de junio y primeros de julio sobre la persecución del Concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Logroño Miguel Gómez Ijalba al arquitecto municipal Javier Martínez Laorden, me llenan de estupor e indignación.

Tanto en la forma de producirse las noticias como en el contenido de las mismas, con profusión de datos económicos, infundios, constante nombramiento del afectado y acusación directa de falta de ética y moralidad, me resultan absolutamente insoportables a poco que uno se detenga a pensar en las trayectorias profesionales (política / funcionarial) del perseguidor y el perseguido.

Igualmente me resulta indignante que después de varios días de repetir y repetir la misma noticia en la forma de prensa más amarilla y canallesca, ni el Sr Alcalde ni el Colegio de Arquitectos hayan salido públicamente en amparo del funcionario y arquitecto, perseguido en sus funciones y acusado en su honor. Sobre la ausencia en el caso de la Oposición, para qué hablar.

Como he sido muy crítico durante años con los contenidos urbanísticos del trabajo de Javier Martínez Laorden, creo tener la suficiente autoridad moral como para prejuzgar en un asunto que ni me viene ni me va, y decir que desde los indicios que muestran las noticias no se desprende otra cosa que la ramplonería, el provincianismo y el profundo desconocimiento de la Ciudad y del Urbanismo por parte de nuestra prensa local y del superconcejal de Urbanismo, a quien desde estas modestas y escondidas líneas le invito a presentar su dimisión. O acaso a algo más inaudito: a reconocer su error y pedir públicas disculpas.

(Que la prensa rectifique y mejore es aún más difícil, por no decir imposible, así que ni siquiera lo pido. Bastante tenemos los lectores con aprender a leer la actual prensa tal y como hicimos en otras épocas aciagas).

http://www.larioja.com/20080702/rioja-logrono/permutas-fueron-justificadas-entre-20080702.html

http://www.larioja.com/20080702/rioja-logrono/ijalba-pide-inspeccion-interna-20080702.html


PS: 3 jul 08. Los del PP comparecen al fin. Ni que me hubieran leído.
http://www.larioja.com/20080702/local/nuestras-comarcas/pp-ijalba-200807021919.html

PS2: 4 jul 08. El Alcalde ya tiene su Informe Jurídico y aquí paz y después gloria. Qué bonito es juzgar así. Pero ni amparo ni restitución.
http://www.larioja.com/20080704/rioja-logrono/informe-municipal-exculpa-irregularidades-20080704.html

Eso sí, como puede verse por la noticia, el pueblo (mejor dicho, el populacho) quería sangre, quería salir en los periódicos, quería ser Estepona. O sea, quería lo que quiere el periódico y dejó demostrado con el caso de la muerte de Castañares: que el periodismo amarillo sea quien haga justicia.

martes, junio 03, 2008

AMSTERDAM CON GOOGLE EARTH Y SKETCH UP



Mientras mis alumnos de Diseño de Interiores están de Viaje de Estudios en Ámsterdam siguiendo así una estupenda tradición anual creada en esta Escuela con el viaje a Florencia del 2002, me he entretenido un rato viajando yo también a Ámsterdam en mi ordenador con la ayuda de Google Earth (GE en adelante) y la aplicación del Sketch Up (SU en adelante) que mencionaba en la entrega anterior.

Como decía maliciosamente el comentarista argentino que me posteó en ella, parece que Google quiere hacerse con el mundo en tres dimensiones gracias a la desinteresada colaboración de los dibujantes de SU, pero como por aquí no tenemos esa desconfianza tan patológica de los hispanoamericanos, a mí no me parece nada mal que le devolvamos a Google parte de lo que ellos nos dan con sus avances tecnológicos. Sobre todo porque también lo disfrutamos todos gratuitamente.
Como el viaje es extensivo a Hilversum y Utrech he visitado con GE estas dos ciudades y he sentido mucho que ni el Ayuntamiento de Dudock en la primera ni la famosa casa Shroeder de Rietveld en la segunda estuvieran aún dibujadas y subidas al famoso mapa mundial.

En Ámsterdam sin embargo me he llevado la sorpresa inversa: no sólo están dibujados algunos de sus edificios más importantes sino que alguien se ha tomado la molestia de subir manzanas y manzanas enteras con la volumetría de cada casa.

Por investigar un punto concreto y comentar las posibilidades y desarrollo de la herramienta, me he centrado en la Bolsa de Berlage y me ha parecido extraordinario revivir la relación urbana entre ese magnífico edificio, la Estación Central y la Oude Kerk que asoma por detrás, relación que he capturado en la imagen que he puesto arriba.

El movimiento en tres dimensiones del GE, exactamente igual que el del SU me ha permitido disfrutar no poco de la complejidad de la cubierta del edificio de la Bolsa:



Y subiendo y girando como si estuviera en un helicóptero podemos ver de nuevo la relación de los tres edificios no sólo con el entorno más inmediato de la parte vieja de la ciudad sino con su entorno geográfico.

El problema surge cuando te quieres acercar a los edificios y verlos desde la perspectiva del peatón. En primer lugar, se aprecia entonces que los dibujos de SU siguen la pauta de aquellos simpáticos recortables de papel que algunas ciudades vendían como souvenir o que algunos arquitectos se entretenían en hacer o promocionar como muestra de amor por la arquitectura (sin ir más lejos, aquí en la Rioja se lanzó una pequeña colección hace ya un tiempo). Nada que objetar a ello. Ese es el nivel que ofrece el GE con SU y está muy bien.


Pero en segundo lugar, lo que ocurre es que al intentar moverse para disfrutar de las distintas perspectivas urbanas del edificio te encuentras que el programa se descalabra cuando el punto de vista choca con las volumetrías simples creadas a su alrededor. Google ofrece la posibilidad de descargarse cada modelo y verlo tranquilamente en tu SU pero esa no es la cosa. El caso de los pioneros que tanto han dibujado ya en Ámsterdam debería mover a los ingenieros de Google a instalar otro botoncillo en su margen izquierdo para desactivar esas simples volumetrías que están muy bien para las perspectivas aéreas pero que en nada ayudan cuando quieres bajar a nivel de calle.

En cualquier caso, gracias Google, y gracias a todos los dibujantes que han subido a GE sus dibujillos de SU. Hacen el mundo mucho más visitable, reconocible y entendible ahorrándonos muchos viajes. O dicho de otro modo: con GE y SU me temo que los viajes van a cambiar bastante. De momento y a nivel de "viaje de estudios" tengo la sensación de estar yo también con mis alumnos visitando Ámsterdam.

(recuerdo que clicando en las imágenes se pueden ver algo más ampliadas)

martes, mayo 27, 2008

SKECHTUP


Mis preocupaciones en torno a la relación entre los diferentes tipos de dibujo y el proyecto de arquitectura las dejé escritas hace algo más de tres años y se pueden aún leer en internet: http://www.coar.es/cultura/elhall/numero87/hastalacocina.htm . Pero lo que no conté en aquel largo artículo de contenido casi académico, fueron mis malas relaciones personales con el “dibujo informático” desde que empecé con él en los primeros ordenadores de los años ochenta. Y es que es la historia de un largo desencuentro o desamor que de algún modo también influyó en que abandonara el ejercicio profesional para refugiarme en la docencia.

Después de pasar por aquel primer Spectrum que guardaba sus archivos en cassetes y los primeros Amstrad de pantalla verde con los que descubrí una nueva forma de escritura, los primeros PCs empezaron ya a ofrecer algunos programillas de dibujo que prometían mucho y no ofrecían nada. Y cuando empezaron a salir los CAD y los probé, me di cuenta de que íbamos a ser conejillos de indias del dibujo informático al menos durante dos décadas, pagando la novatada con muchas de aquellas viejas y costosas pesetas.

En octubre de 1995, siendo director del primer año de ELhALL publiqué un articulito muy gracioso de Javier Solozábal en el que contaba sus ímprobos esfuerzos con el CAD-KEY y el AUTO-CAD y la oferta comercial de las aplicaciones que había desarrollado con un par de expertos para su uso en los despachos de arquitectura.

Dos años después, y siendo Decano del COAR, era pan de cada día hablar con Ernesto Reiner o Alfonso Samaniego sobre los avances en el tema y las promesas comerciales de unos y otros. Reiner apostó por un desarrollo del AUTOCAD llamado ARKITOR que hicieron unos tipos de Madrid, y Samaniego por el ALLPAN del entorno Mac (y hasta yo me fui a Madrid a hacer un cursillo de una semana con el Arkitor). Luego Reiner, tras un breve paso por la Escuela de Arte recaló en el despacho de Jesús Pascual dedicándose exclusivamente a la combinación de los programas punteros en la materia: Autocad más 3D Estudio con retoques con Photoshop, etc.

Si yo que no me he dedicado a la profesión puedo contar una larga historia sobre los devaneos con el dibujo informático ¿qué no podrán contar quienes por obligación han tenido que pagar uno y otro avance o incluso alguna que otra multa (!) por el uso de aplicaciones piratas?

Sea como fuere, en el “refugio docente” no se podía ser ajeno a los avances informáticos así que por dos veces intenté ponerme al día con el Autocad y por dos veces lo abandoné, y ante las promesas de un dibujo fácil en tres dimensiones también hice un curso del 4D Cinema que me dejó como estaba.

Como dije en el artículo arriba mencionado, el Autocad es para delineantes y no para creadores y sus rutinas son tan extrañas que se olvidan con más rapidez que se aprenden. Si no estás todo el día al ordenador con ellas, mejor que no lo intentes. Y con el 4D, igual. El gran problema del aprendizaje del dibujo técnico y la geometría descriptiva, es decir, el de la adquisición de una cierta visión espacial previa para poder proyectar seguía hasta ayer como en la época previa a la informática. Y por el lado opuesto, es decir, en el del dominio descontrolado de los expertos en dibujo digital, ya he dejado amplia muestra de los horrores arquitectónicos a que nos lleva (v. por ejemplo el artículo de Fredy Massad: DEGENERACIÓN DIGITAL)

Pero hete aquí que por fin aparece un programa de aprendizaje sencillo y rutinas muy intuitivas que permite representar en tres dimensiones, y que encima es gratuito: el SKETCHUP de Google (http://sketchup.google.com/intl/es/ ). Los enterados dicen que ya lleva mucho tiempo corriendo por ahí (y en efecto, ya va por la sexta versión) pero yo he tenido noticia de su existencia en esta primavera del 2008 y a diferencia de los “enterados”, que no han dicho nada, yo sí que me he maravillado de sus prestaciones y de sus grandes posibilidades en la docencia de arquitectura y del diseño urbano y de interiores.

Si durante los últimos diez años me he empeñado en que los alumnos no pasaran directamente de los bocetos al autocad sin haber pasado previamente por el “plano matriz” de ajuste a lápiz, ahora me temo que entre esos bocetos y ese plano matriz se me va a colar felizmente este nuevo tipo de dibujo informático que permite visualizar en tres dimensiones con extrema facilidad cualquier boceto, o que permite darse cuenta perfectamente del contexto en el que proyectamos.

El aprendizaje de la visión espacial va a dar un vuelco considerable y el dibujo técnico y la geometría descriptiva van a dejar de ser los cocos de nuestra enseñanza… (hace unos días que vinieron a ver nuestra Escuela unos alumnos de bachillerato artístico con la intención de informarse de los estudios de diseño, y lo primero que preguntaron es si en nuestros estudios había mucho dibujo técnico; ante la respuesta afirmativa eran muchos los que decían ¡ah! pues entonces esto no va conmigo…).

Por aquello de probar, a las pocas horas de descubrirlo he intentado dibujar mi casa en el pueblo y en las dos imágenes que traigo aquí está parte del resultado (las posibles vistas de ese dibujo son infinitas, claro). Y lo mejor de todo es que, a diferencia de todos los programas anteriores que he probado, con el sketchup tengo la misma sensación que con saber andar en bicicleta: que es algo que no se olvida.
No creo que el sencillo sketchup pueda sustituir al muy complejo y completo Autocad en la última fase del proyecto (aunque en los dibujos finalistas puede darle más de un susto) pero lo que está claro es que el año que viene lo introduciré en la programación del primer curso de proyectos para la rápida adquisición del dominio de la representación espacial por parte de los alumnos y que, obviamente, compartiré aquí los resultados.



martes, mayo 20, 2008

CHINA (I)







Uno de los peores enemigos de la ecología como ciencia es esa cursiprogresía izquierdista que la ha convertido en una pose de lamentos blanditos y slongans publicitarios absorbiéndola e integrándola a nuestro sistema depredador a una velocidad muy superior a lo que pasó con la contracultura de los sesenta. La EXPO de Zaragoza y la maldita “sostenibilidad” de todos sus pabellones pasará a la historia de la infamia como nuestro hito nacional en la materia. Y mientras tanto, o la vez, el mundo se dispone a ir en masa a China (en aviones que no contaminan, claro) para asistir a los Juegos Olímpicos y ver lo mucho que ese país se ha occidentalizado en los últimos diez años.

Hace unos quince estuve tentado de ir a China y empecé a agrupar datos, libros y recortes de prensa, pero el tiempo o las oportunidades se me fueron pasando y creo que hoy ya no me apetece mucho esa emprender esa aventura.

Sin embargo, y como por inercia, sigo acumulando información sobre ese inmenso y extravagante país que no deja de sorprenderme, más que nada, supongo, por una cuestión de escala.

En marzo de este año hubo aquí (ELPAIS, ELMUNDO) algo así como una invasión de información sobre Arte Contemporáneo Chino. De la misma manera que producen todos esos gadgets más o menos inútiles que venden en los “Todo a Cien”, los chinos se han puesto a pintar zarrias de todo tipo y a inventarse un santoral de nombrecitos para estar a la misma altura que Occidente. Se ve que en diez años han conseguido lo que Europa en cien.

Mientras tanto los arquitectos estrellas han ido a China a levantar y repetir lo que ya hacen aquí y hasta nuestro colega Jesús Pascual vino encantado de allí contándonos (ElhAll n 96) que la arquitectura ya es global y que ancha es Castilla: “no es que en el Lejano Oriente estén occidentalizados –escribía nuestro boy scout de la arquitectura- es que somos hijos de una época marcada por la fluidez del conocimiento”. Eso de que el conocimiento se haya hecho fluido me recuerda mucho a lo del dicho castizo de que se te ha licuado la sesera, pero en fin, dejemos a Pascual que bastante tendrá estos meses con la crisis de la promoción que se le avecina.

Lo que fluyen en verdad son las imágenes, y de ahí que yo me quede sentado en casa viéndolas pasar. El fotógrafo Edward Burtynsky justificaba su espectacular trabajo sobre China diciendo que “no nos podemos dar cuenta de la escala en la que nos estamos moviendo sin ir a China” (El País, Babelia, 08.03.08 pag 36); pero hombre, si ya nos hace él las fotos ¿para qué vamos a ir nosotros? El trabajo fotográfico de Burtynsky lo han hecho más espectacular si cabe (o sea más cursiprogre) con una película titulada “Paisajes Transformados” que yo creía que me iba a encontrar en la página www.karmafilms.es/mesdelcinesolidario pero que veo que no, que sólo era un anuncio.
Me alegro, porque hacer espectáculo de la muerte, los desastres ecológicos, las guerras o el puterío es el vicio de la izquierda que más me ha apartado de la izquierda.

Mucho mejor que viajar, que leer reportajes sobre la fluidez del conocimiento o que ver pelis espectaculares de los desastres ecológicos, creo yo que es ir viendo poco a poco las fotos y más fotos de China sin pretensiones artísticas, ecológicas o de divulgación barata que trae google earth.
La contemplación tranquila de los detalles de cada una de ellas supone para mí toda una aventura intelectual y una experiencia nada fluida del conocimiento, así que os iré poniendo de vez en cuando en este blog algunas de ellas. Como hoy.

(Podéis picar sobre las fotos, como siempre, para verlas un poquito más grandes)

jueves, mayo 15, 2008

QUERELLA CRIMINAL

La cosa se pone fea. En

http://www.larioja.com/20080515/rioja-region/colegio-arquitectos-querella-injurias-20080515.html

y por abreviar, puede leerse que: “la Junta de Gobierno ha comunicado a todos los colegiados su decisión de presentar una querella criminal contra la CPAR por un supuesto delito tipificado como injurias”.

No os lo vais a creer pero ayer me topé en la calle con un arquitecto muy próximo al PP y me dijo que estaba indignado con la paginita de los empresarios (que por cierto, no es una editorial, como dice el periódico, sino una de esas secciones tontitas de premios y castigos que tan de moda se han puesto en los medios de comunicación / ver post DESAFIO Y RETO). Tal fue mi asombro ante lo que me dijo este compañero que pensé si Domingo no iba a sacar ventaja de la situación: ante el acoso de los empresarios a su máximo representante, estos hacen piña con él.

La querella criminal que hoy comenta la prensa me lo confirma. Lo de Domingo y sus junteros es una huida hacia delante tratando de arrastrar con ellos a toda la profesión.

Pero la falta de consideración hacia nuestra profesión no se va a recuperar en los Juzgados. Las mamarrachadas de los arquitectos estrella y el servilismo de los arquitectos sin pretensiones ha llevado a la arquitectura al borde de la extinción como profesión liberal, ilustrada, crítica, y racional, o sea, como disciplina, como autoridad.

Y por si alguien la desconoce no estará de más recordar en este caso la maldición del gitano: “pleitos tengas y los ganes”.

Si la gestión de las Juntas de Domingo han sido lo peor de lo peor de la crisis del Colegio de Arquitectos de La Rioja y de nuestra profesión en los últimos treinta años, esta huida hacia delante no augura nada positivo. Y si los arquitectos hacen piña con él en las inminentes elecciones, no digamos.

miércoles, mayo 14, 2008

MURAC



Sin saberlo, ayer puse en este blog una foto para el MURAC, la del “coto de caza”. Hoy mismo la mandaré al museo para que la incluyan en sus colecciones.

El MURAC, o sea, Museo Riojano de Arte Contemporáneo es una creación de cinco jóvenes riojanos que juegan (como todos los que jugamos en internet) en el terreno de los límites entre virtualidad y la realidad, identidad y anonimato, arte y acción, o apertura de espacios críticos ante el omnipotente poder validador de los medios de comunicación o el entramado de las Instituciones del Arte.

En realidad el MURAC es sólo esto que pongo aquí abajo, una página web, un enlace, un grupo de amigos, o… lo de ayer por la tarde en la Jornadas de Arte Contemporáneo de nuestra Escuela, o sea, un bolo con ordenadores y cañon de luz, una “presentación pública”.

La diferencia entre el MURAC y algunos otros que jugamos en internet es que los chicos del MURAC son jóvenes y parece como que van en vez de estar de vuelta: se diría que están desengañados antes de empezar y que eso le hace a uno dudar de su desengaño. O aún peor: ¿será el desengaño lo que les habremos enseñado a estos chicos para que ya no vivan el desengaño por ellos mismos?

Dada la similitud generacional lo voy a contar de otra manera: mi hija Teresa que acaba este mismo curso la carrera de arquitectura ya ha decidido abandonar la Arquitectura y empezar Medicina en el mes de octubre. Yo estoy completamente de acuerdo con su decisión (¿cómo no iba a estar de acuerdo?) porque en arquitectura no hay nada que hacer; y aunque los médicos puedan estar desengañados con su forma de trabajo, tratar el dolor, curar enfermedades y entender la vida desde el cuerpo humano me parecen tareas mucho más honestas que explorar la ruinas de nuestras paredes y calles, o aún peor, reproducirlas, para tratar de entender nuestra propia ruina.

Supongo que los del MURAC tarde o temprano acabarán en el MRAC, o sea el Museo Riojano de Arte Contemporáneo de la Consejería de Cultura. Y que sus nombres harán Historia, o sea, más desengaño.

Pero bueno, son jóvenes y ayer nos dieron una buena tarde. Aunque sólo fuera porque nos vimos en el espejo y sin arrugas.

Aquí el MURAC:

http://www.museomurac.com/index.htm

martes, mayo 13, 2008

COTO DE CAZA



"Crear para nadie y que todo quede sin explicar".

Ayer estuvo Perejaume en la Escuela de Arte de Logroño "explicando" Su Arte:
Pedro Moral se presenta a las elecciones a Decano del COAR. Y Domingo también, claro.

jueves, mayo 08, 2008

DESAFIO Y RETO



La Asociación de Empresarios de la Construcción, Promoción y Afines de La Rioja ha puesto de vuelta y media al Decano del Colegio de Arquitectos de La Rioja, Domingo García-Pozuelo, llamándole cara dura, manipulador del COAR en beneficio propio y falto de rigor técnico. Todo eso y más en la página 34 del número 55 de su revista Construvida -página que reproduzco como ilustración de esta entrada hasta el límite de que pinchando sobre ella pueda ser leída sin dificultad.

Pero como la crítica se hace extensiva a los arquitectos que le apoyan (es decir, directamente a los miembros de sus tres Juntas de Gobierno: Vicente Peña, Araceli Barrio, Francisco Iturriaga, Pablo Larrañeta, Alfonso Samaniego, Jesús González Menorca, Yolanda Ibañez, Noemí Grijalba y Fernando García Pérez), y como en ella se recuerda el carácter “elegible” del Decano justo cuando este mes hay elecciones colegiales, más que una crítica parece todo un desafío para los arquitectos.

No voy a ser yo quien defienda a este Decano y a los arquitectos en que se apoya . Con todo el mal que me han hecho y todo lo que me han ignorado y ninguneado durante los últimos cuatro importantes años de mi quehacer teórico, no puedo sino solidarizarme con los empresarios en el deseo de que los arquitectos empiecen a regenerar el Colegio mediante el pacífico y efectivo ejercicio del mecanismo democrático.

Pero el desafío de echar a esta Junta sería tan sólo un lavado de cara (una limpieza de gente impresentable) comparado con el problema profesional mucho más profundo que en la página 10 de la misma revista enuncia con meridiana claridad el empresario de la Construcción y Promoción, Francisco Saénz-López. En una entrevista sin entrevistador concreto, a la pregunta de “¿En de qué consiste su trabajo de cara al cliente? éste contesta literalmente: “En la producción en vertical del sistema de negocio, desarrollamos el ciclo completo del proceso, desde la gestión urbanística del suelo, el diseño del producto, la promoción, su construcción, y comercialización, hasta entregar al cliente la vivienda totalmente terminada y lista para ser habitada”.

Como esas palabras me las sé muy bien (porque en una de mis primeras experiencias profesionales me topé precisamente con este empresario), y como mi respuesta profesional a ellas es más que conocida, creo que tengo la autoridad moral suficiente para decir que quienes asuman el desafío de echar a Domingo y a sus secuaces, tienen además planteado el reto de regenerar la profesión que van a representar, estudiando en profundidad este tipo de pensamiento sobre nuestro sector y buscando respuestas a él.

De lo contrario, lo que deberían hacer quienes echasen a Domingo de la dirección el COAR y quisieran seguir con cierta dignidad en el ejercicio de su empleo (que no profesión), es dar de baja al Colegio como institución oficial y pedir su ingreso en el epígrafe de “Afines” de la Asociación de Empresarios de Construcción, Promoción y… Afines”.

¡Ah! y de paso, y si no es mucho pedir, salvar los muebles del COAR en aquella Fundación creada al efecto, para que, por ejemplo, pudieran destinarse al estudio, conocimiento, investigación, crítica y divulgación de la buena arquitectura.

sábado, abril 26, 2008

SI, ES PATETICO


Han pasado solo quince días entre esta portada del periódico del Ayuntamiento de Logroño DE BUENA FUENTE (11ab08), y esta otra de LA RIOJA (26ab08):



En la primera de ellas se recogían estas declaraciones:
“Mantener el edificio de la Estación del Ferrocarril no implicará retraso alguno en el proyecto de soterramiento”.
Han presentado una solución –explicó el concejal de Patrimonio, Angel Varea-, que integra el cuerpo central de la estación en la urbanización en superficie del soterramiento y permite ampliar la estación intermodal de autobuses-ferrocarril en el subsuelo”.
“Los arquitectos han trabajado sobre cinco opciones diferentes desde el traslado de los elementos de interés (…) o la conservación e integración del cuerpo central. Por esta última es por la que opta el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento: por el mantenimiento del edificio de la estación en su posición actual, procediendo a su restauración y rehabilitación integral”.
“El concejal de Patrimonio expresó su satisfacción y señaló que “una vez más se demuestra que es posible compatibilizar la conservación del patrimonio con la modernidad y el progreso de la ciudad””.
“Del mismo modo, el concejal de Movilidad reiteró su satisfacción y recordó que “cuando los temas se trabajan, al final salen resultados positivos”. Domingo Dorado recordó que la propuesta para la creación de la estación intermodal –trenes y autobuses- tampoco se contemplaba en el proyecto inicial: “Ahora –explicó- la propuesta de conservación del edificio de la actual estación incluye también la ampliación de las dársenas para autobuses, que pasan de 25 a 32, mejorando el proyecto””.

En el reportaje de La Rioja, sin embargo, ninguna de las cinco opciones que plantean los arquitectos, tiene que ver con “el mantenimiento del edificio de la estación en su posición actual, procediendo a su restauración y rehabilitación integral”. Lo de los 3,7 millones de sobrecoste del titular no creo que preocupen a nadie, toda vez que por aquí nos sobra el dinero y somos capaces de hacer la circunvalación tres veces, sus rotondas dos, o tirar hospitales enteros al cubo de la basura.
Pero las sibilinas inclinaciones del periódico se ponen de manifiesto en el último de los párrafos destacados del reportaje: “La estación sobre la que ahora se debate ya fue cuestionada al construirse en 1958”.

Ante este panorama de confusión algunos me han preguntado mi opinión. Y como yo ya la dejé por escrito aquí en el LHD -EL MEJOR Y DE LARGO-, lo único que puedo añadir es que la actuación de los políticos y de sus publicistas municipales es de pena y de vergüenza (o acaso de dimisión… ¿eh, Varea?), pero que esa manera de hacer arquitectura de Abalos y Herreros repartiendo una barajilla de cinco cartas para que escojan los atribulados clientes es lo más alejado de la disciplina que imaginarse uno pueda: para nuestra profesión de arquitectos, más que vergonzosa, es realmente patética.

viernes, abril 25, 2008

VPO NOTICIAS

Ya lo siento. Por segundo día consecutivo en vez de un LHD me ha salido un CASCOTE. Tenía pensado dedicar el cuarto capítulo de la saga VPO a argumentar cómo la vivienda pública ha destruido la arquitectura de la vivienda en general arrastrándola hacia sus patrones, sus proporciones, sus normativas y sus tipologías, pero se me ha cruzado una curiosa noticia sobre el sorteo de las últimas viviendas de Protección Oficial en Logroño, con proyecto del insigne japonés Toyo Ito (asunto reservado al quinto capítulo: o como los arquitectos con nombrecito son llamados a dar lustre a la Vivienda Pública) y habrá que esperar un poco. Podéis leer mientras tanto en Cascotes: HITO TUYO.

miércoles, abril 23, 2008

EN EL OTRO

Publiqué hace tiempo una entrada en este blog sobre Roberto Segre. Pero la respuesta suya creo que encaja mejor en Cascotes, así que a ese blog os remito:
ROBERTO SEGRE ME ESCRIBE

martes, abril 22, 2008

CAMBIO DE BANDERA



Aunque la “modernidad” en arquitectura parece no acabarse nunca, en realidad tuvo tan sólo dos décadas “gloriosas”, los cincuenta y los sesenta. Lo que vino después fue la confusión y la crisis de la disciplina (y de ahí el canto de sirena de Rossi diciendo que la arquitectura era sobre todo una disciplina / aunque él hiciera de ella una moda personal…), pero bueno, a lo que vamos, antes de los cincuenta ¿qué hubo en realidad?

Los veinte están bastante claros: la irrupción de la modernidad (Bauhaus, Le Corbusier) a rebufo de las vanguardias pictóricas y a continuación, su versión moderada y refinada (Art Decó) conviviendo con la inercia de clasicismos y regionalismos varios hasta la Expo del 29 en Barcelona donde se vieron las caras todos.

Los treinta son más confusos: mientras que en la famélica España triunfa la modernidad de la mano del progresismo republicano, Europa se echa para atrás ante el empuje del monstruo alemán, pero al menos está todo bastante estudiado.

Pero de lo que hemos estado bastante indocumentados ha sido de los años cuarenta. En Europa fue la hecatombe, cinco años de bombas y otros cinco limpiando las ruinas no dan para más, pero en España fueron años de “gloria” para el nuevo “régimen” surgido de la guerra. Una gloria que en lo político duró hasta mediados los setenta pero que en lo arquitectónico fue bastante efímera, pues a finales de los cuarenta ya estaba triunfando aquí la “modernidad”.

Pensémoslo entonces bien: aunque hemos llamado franquista a la arquitectura clasicista y “retrógrada” de los cuarenta, en la realidad la arquitectura que triunfa durante el franquismo es la arquitectura moderna (sí, esa, la del “menos es más”) es decir, que la arquitectura más genuina del franquismo es la arquitectura llamada moderna o progresista.

Lluis Doménech Girbau, (nieto de Doménech i Muntaner y gran animador cultural en Barcelona a comienzos de los setenta, o sea, en los tiempos de la crisis de la modernidad) no se atrevió a decir algo así en los artículos y exposiciones que organizó para documentar la arquitectura de los años cuarenta en España, pero el título del librito en que resumió todos sus estudios doctorales es inequívoco: “ARQUITECTURA DE SIEMPRE. Los años cuarenta en España”. ¿A alguien se le podía ocurrir un eslogan más claramente reivindicativo para la arquitectura de esa década?

Desde luego que la “Arquitectura de Siempre” no es la del “Modo Intemporal de Construir” de Alexander, pero simbolismos aparte mucho hay que las conecta. Argumentó Doménech en su librito que la “reacción” arquitectónica contra la modernidad republicana de los cuarenta no fue tal como se pintó después, sino que en realidad se trató de una simple continuidad con los viejos principios de la “disciplina” aprendidos en las Escuelas ante una modernidad bastante mal entendida como tal, o sea, como“disciplina”.

Dado que había sido su tesis doctoral, el estilo del librito del nieto del famoso Doménech no es el de los artículos que escribía en los primeros Arquitecturas Bis (“Una vez al año no hace daño”, titulaba irónicamente de los Premios Fad). Además, siendo colega de tanta progresía catalana se le nota bastante envarado e incómodo al reivindicar la arquitectura de los cuarenta. Pero como su labor no ha tenido continuidad, creo que se trata de un texto imprescindible. Lo editó Tusquets en su colección de Cuadernos Infimos en octubre de 1978 y lo tenía yo perdido por mi biblioteca hasta que hace un par de semanas le dí una relectura.

Hay que ver cómo cambian los libros cuando se leen desde distintas épocas. Mira tú: quién iba a decir que la arquitectura de los cuarenta es la arquitectura de siempre, y que la arquitectura moderna es la arquitectura franquista.

(Domingo, aprende, y devuélvemos la fachada de la Escuela de Magisterio)

sábado, abril 19, 2008

MONTES, NUEVO BLOG



Con el argumento o la disculpa de que en la penuria arquitectónica de nuestro tiempo los montes son la mejor arquitectura que podemos disfrutar, hace un año empecé a colgar en este blog las excursiones que de vez en cuando hago a peñas, sierras o montañas. Pero las salidas al monte tienen a veces una dimensión más humana o deportiva que arquitectónica, y mezclar muchas de esas excursiones con la arquitectura me parece excesivo.

Además, ordenando cuadernos, diarios y fotografías me he dado cuenta de que tengo anotadas muchas salidas realizadas en los últimos veinte o treinta años, y dado que me apetece revivirlas, compartirlas con quienes las hicieron conmigo, o anotar mejor sus datos por si pudieran servir como guía de futuras aventuras, he pensado que era mejor abrir un nuevo blog más específico con todas ellas al margen del LHD. Ha nacido así Montes (www.montesyarquitectura.blogspot.com), cuyo enlace se puede ver en el margen derecho de este blog, debajo de Anguciana.

Ayer me entretuve en trasladar a él las catorce excursiones que tenía puestas en el LHD y en lo sucesivo iré colgando allí viejos recuerdos de bellas montañas sacados de mis cuadernos y albumes, o nuevas excursiones y planes hacia nuevos destinos.

De momento no creo necesario hacer un gran mapa de situación o un índice con todas ellas, pero las iré poniendo un número para que cuando llegue a las cien pueda hacer una recopilación que facilite su búsqueda.

Que Vds. lo disfruten, copien y excursionen mucho.

Y como ilustración de este anuncio pongo, -faltaría más-, una foto (ampliable a tamaño de fondo de pantalla…) de las bellísimas peñas de Gembres que son a la vez, Arquitectura (¡torres gemelas!), lugar de Anguciana, y destino montañero queridísimo por las tantas y tantas veces que he subido a ellas con diferentes y gratas compañías.

lunes, abril 14, 2008

BARES SIN TELEVISION


Los patterns del libro de Alexander no son un listado completo y cerrado de buenas relaciones entre los elementos que configuran un lugar donde hay vida, o mejor dicho donde la vida puede alcanzar su plenitud. La lista del libro es buena, pero lo mejor que puede proporcionarnos ese libro es su método: cada vez que nos sintamos muy a gusto en un lugar tratemos de entender las causas espaciales y decorativas y sus relaciones internas, e intentemos describirlas, razonarlas y ponerlas por escrito.
La recíproca, sin embargo, no vale como método, aunque en algunos casos podría ayudarnos. Si cada vez que nos sentimos mal en algún sitio, encontramos algunas causas concretas (mala iluminación, materiales excesivamente duros, colores estridentes, etc.) es posible que eliminándolas hagamos más amables los lugares y más plena nuestra vida. Pero llegado el caso, también podría ser que dando la vuelta a la negatividad diéramos con algún patrón de mayor alcance.

Desde hace algún tiempo, cada vez que entro en un bar, veo que hay televisión, y que está encendida (lo cual es frecuentísimo en este país, casi diría que la norma), me siento fatal y me entran ganas de marcharme. No, no es que no me guste la televisión. Todo lo contrario. La televisión es fascinante: la capacidad de comprimir historias en pocas y buenas imágenes, la posibilidad de ver en directo bellísimos acontecimientos deportivos que están ocurriendo al otro lado del mundo o la síntesis de todas las artes que incorpora (palabra, música, arquitectura, escena, etc.), le confieren tal poder de comunicación y persuasión que me resulta imposible ignorarla y apartar la vista de ella cuando la veo encendida. Y es por eso que no la soporto cuando voy a un bar a echar un trago, ver gente y charlar con ella.

En función de su escasez creo que no me será difícil hacer un listado de bares sin televisión de esta ciudad y animo a mis lectores a que me aporten sus impresiones y datos de las suyas. Una GUIA DE BARES SIN TELEVISION de cada ciudad podría ser una excelente tarjeta de visita o de recomendaciones para quien pensara (como yo) que ese patrón nacido de una observación crítica y negativa (nacido de una perturbación), es en realidad un verdadero patrón: un patrón positivo.
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Empiezo con uno (el más próximo, mi preferido, el que frecuento) y seguiré añadiendo según vaya encontrando:

Logroño, Calle San Juan, Bar Torres.

viernes, abril 11, 2008

SANTUARIO DE MERITXELL, ANDORRA


Supe de la construcción del Santuario de Meritxell en Andorra desde el momento en que se le hizo el encargo a Bofill a comienzos de los setenta, porque ya por entonces este arquitecto llamado a la fama se hacía mucha publicidad de sí mismo. Había construido poco más que el barrio Gaudí en Reus y estaba construyendo Walden 7 en la salida de Barcelona, pero sus proyectos eran ya celebrados con el alborozo de la naciente Arquitectura del Espectáculo.

Si cuento mi reciente visita al Santuario de Meritxell aquí, en el LHD, en vez de hacerlo en el CASCOTES, no es porque lo tenga por arquitectura de merecimiento sino porque por mi cariño a todo lugar sagrado voy a argumentar un poco.

La primera impresión del edificio no es mala. El conjunto de volúmenes, la exquisita mampostería de pizarra y el toque de modernidad que le dan los recercados blancos de los huecos tienen su gracia, aunque desde lejos ya se vean esos arcos escenográficos que parecen aludir a las costillas del posible santuario arrasado por el fuego que dio origen al nuevo encargo.

Pero de eso nada. El antiguo santuario era una pequeña iglesia románica que el nuevo edificio y el sibilino arbolado de coníferas a la izquierda se encargan de ocultar. Junto a aquella sencilla iglesita había también cuatro casas populares que se llevó el incendio, pero sobre todo había una amplia y bucólica perspectiva de la fachada de la ermita y de los edificios adosados a ella que las fotografías del benemérito Centro Excursionista de Cataluña han tenido a bien documentar en una exposición que se muestra en la vieja iglesia recientemente “rehabilitada”. (He buscado en internet a ver si estaban colgadas algunas de esas hermosas fotografías pero no ha habido suerte. A cambio he encontrado estas dos: una del día del incendio y otra en la que se ve que inicialmente la vieja iglesia se dejó como una ruina).




Por cierto, la rehabilitación interior de la iglesia realizada en 1994, da pavor. Esta es la foto que tomé de ella:

El interior de la capilla de Bofill no es mucho mejor. Había visto algunas fotografías y me la imaginaba mucho más grande, pero en realidad es un pastelito modesto. De la decoración mejor no decir nada. La reproducción de la Virgen original me pareció irreverente y el mobiliario línea Mackintosh (bancos, sillas y hasta el confesionario) un atraco.



Lo inaudito, sin embargo es que mientras los grandes nuevos arcos sugieren un gran templo colocado en la posición normal Este Oeste, la nueva capilla esté situada en orientación Norte Sur, como olvidando los viejos principios de ubicación litúrgica. Eso hace que el acceso a la iglesia sea por esta extraña y estrecha escalera rampa con entrada siempre por el mismo pie (o sea, de suspenso en proyectos / como la de Gehry en Bilbao) acabada en puerta de cristal:



Acabo el recorrido con esta foto del “monumental” corredor peatonal, al fondo del cual se ve la vieja iglesia. No sé si el desproporcionado rodapié será original, pero canta bastante.

En fin ¿qué íbamos a esperar de la arquitectura de nuestros prohombres y de nuestros rehabilitadores? Me quedé con las ganas de que la Virgen de Meritxell hubiera obrado algún milagro de los suyos; pero no, imposible: la Arquitectura de nuestro tiempo es una religión aparte, bastante pagada ya de sí misma.

miércoles, abril 02, 2008

BAILE EN LA CALLE



En el patrón número 63 de su gran libro “A lenguage of patterns”, en vez de hacer un enunciado o definición del mismo, Alexander simplemente se pregunta: “¿Porqué la gente ya no baila hoy en la calle?”.

Para ilustrar este patrón tenía escaneadas las dos fotografías de Doisneau que he puesto arriba, pero como en realidad no tengo una respuesta para el enunciado-pregunta de Alexander, creo que mi mejor aportación al tema es reproducir el artículo que escribí hace seis años para la revista etnográfica Piedra de Rayo que evoca el lugar del “baile en la calle” que yo viví y que es el de la foto de la entrada anterior, la plaza de Anguciana.



EMILIANO IBARNAVARRO O "LA MUSICA QUE DA BAILE"

Acostumbrados al estruendo en que se ha convertido la música de las actuales verbenas de las fiestas de los pueblos, resulta difícil imaginar cómo podían sonar cuatro labradores encaramados al kiosko de la plaza de Anguciana con una trompeta, un clarinete, un saxofón y una batería, y cómo, con su elemental sonido, conseguían hacer bailar a todo el vecindario las tardes de los domingos desde la primavera hasta el otoño.

El recuerdo en mi memoria data de los años sesenta, cuando yo andaba por los diez años y los primeros bilbaínos se instalaban en Anguciana como lugar de veraneo. Mi fascinación en los bailes de la tarde de los domingos se repartía al cincuenta por ciento entre el descubrimiento de la música y el de las redondeces de las chicas de dieciocho años. Había un par de bilbaínas que hacían palpitar mi corazón cada vez que las veía, pero como dada la diferencia de edad no me hacían mucho caso, -y de bailar ya ni imaginarlo-, mi atención se centraba en Emiliano Ibarnavarrro, quien con su trompeta lideraba la música del cuarteto del kiosko. Yo por entonces tenía una pequeña armónica de las que te regalaban por los cumpleaños o la primera comunión, y un día, ni corto ni perezoso le pedí a Emiliano que me dejara tocar con ellos en el kiosko, -no sé muy bien si por amor a la música o por llamar la atención de mis otros amores. Cualquier músico de ahora, con sus miles o millones de watios en los bafles, estoy seguro que hubiese llamado al manager del grupo para quitarse de en medio al mocoso, pero Emiliano no sólo me recibió con la amplia sonrisa que aún conserva y que puede verse en la foto que ilustra esta nota, sino que me dejó tocar durante toda la tarde, y por si fuera poco, al final de la sesión me dio una peseta como recompensa a mi esfuerzo. Debió de ser a finales de verano y poco antes de que el grupo se disolviera o yo me fuera del pueblo, porque de lo que estoy seguro es de que mi carrera musical no tuvo continuidad y que tardé más de veinticinco años en emprenderla de nuevo.

La música de Emiliano a la trompeta, Jesús al saxo, Pablo al clarinete y Maxi a la batería, se extinguió para siempre antes de que llegaran los setenta; el kiosko donde tocaban fue derribado, los árboles que lo rodeaban, talados, y los bancos que pueden verse en la otra fotografía de este artículo, trasladados; todo, para demostrarles así, una vez más, a los nostálgicos de la rehabilitación y a los ingenuos defensores del patrimonio, que la calidad de los lugares va unida a la calidad de los acontecimientos, y que lo uno sin lo otro carecen de sentido. Hoy la plaza de Anguciana es un infame revuelto de bordillos, parterres, arbolitos, farolas y coches aparcados, por entre los que un par de veces al año atruenan una serie de orquestas de nombres rimbombantes, llevándose un buen porcentaje del presupuesto del pueblo.

Pero antes de mi viejo recuerdo de los sesenta que evoca aquella deliciosa plaza rural, hubo más música que yo no conocí, y más baile, y más lugares, y por eso me fui en esta primavera del 2002 a preguntarle a Emiliano, -quien ya tiene ochentaycinco años y se entretiene tocando un órgano eléctrico cuya cantidad de botones le pone nervioso-, para que contase algo de todo ello a los lectores de esta meritoria Piedra de Rayo.



“Yo empecé con la música a los catorce años. Mi padre y el padre de Lázaro, el pastor, daban baile en la posada los domingos por la tarde, mi padre con la bandurria y el padre de Lázaro con la guitarra”.

Pero Emiliano, -le dije-, ¿cómo se puede dar baile con tan sólo esos dos instrumentos de cuerda?

“Bueno, la gente solía pedir silencio para oír el comienzo de las piezas y luego ya se seguía como se podía. Recuerdo bien que el día en que yo debuté con la bandurria haciendo la segunda voz a mi padre, la gente dijo que se había notado mucho mi aportación y que ahora se oía mucho mejor la música, así que eso me llenó de orgullo”.

Vinieron luego tiempos más gloriosos en los que se organizó toda una banda con instrumentos de viento, y se construyó el kiosko de la plaza para dar allí el baile. “Eran tiempos de la república -cuenta Emiliano- y a nuestro director y profesor de música, que era de Casalarreina, lo teníamos que escoltar por el camino cuando venía a los ensayos, porque se sentía amenazado”.

La banda se deshizo con la guerra incivil, pero Emiliano logró trucar el fusil por la trompeta gracias al puesto que consiguió en la Banda de la Falange de Logroño, en la que hizo toda la mili y la guerra.

“Algunos de los músicos de la banda no volvieron del frente y otros no volvieron nunca a tocar música (vaya uno a saber por qué), así que la recomposición de la banda y del baile se hizo juntándonos con los músicos de Cihuri en una agrupación de lo más alegre que denominamos la Banda del Rayo”

Piedra de Rayo, Banda del Rayo...¿?... Hay una roca cerca de Anguciana y Cihuri, a la izquierda de las majestuosas Peñas de Gembres que se llama la Peña del Rayo... No sé a que rayo podía invocar la alegre denominación de la banda de Emiliano, pero está claro que de chispas se trata, y no precisamente de la de electricidad por hilos.

Según palabras del propio Emiliano la chispa de la música que producían aquellos músicos labradores, prendía rauda en las gentes de Anguciana, pues a mi pregunta de si alguna vez habían tocado sin conseguir que la gente bailase, Emiliano respondió como un rayo: “Nunca. Nunca jamás. A la primera nota de la bandurria, de la trompeta o de lo que fuera, la gente ya estaba bailando”.

Por eso he subtitulado esta breve semblanza de Emiliano Ibarnavarro y la plaza de Anguciana, como “la música que da baile”, porque en estos tiempos de música espectáculo, música estruendo, música producto, música virguería, música gala, música enseñanza, o música petardo, parece haberse olvidado que una de las funciones más hermosas de la música, -probablemente la más hermosa de todas-, es la de dar baile: ese protocolo hacia los amores y el sexo, de los que siempre andamos tan necesitados.

lunes, marzo 31, 2008

ANGUCIANA



Sí, ya sé que tengo algo desatendido este blog LHD, lo siento, pero es que me he diversificado bastante en esto de la escritura y la documentación, y aparte de inventar CASCOTES hace unos meses (lo digo de nuevo porque veo por los contadores que algunos no se han enterado y que el LHD sigue teniendo muchas más visitas que el CCT), desde hace unas semanas ando también entretenido contando cómo eran los “lugares” de mi pueblo, o sea, Anguciana.

Eso de las fotografías antiguas y de las miradas blanditas sobre los pueblos rurales es una fiebre nostálgica que está muy de moda; pero aunque pueda hacer concesiones a esa enfermedad (o debilidad) y el tono de ese nuevo blog sea más amable y personal, no quiero perder nunca de vista el enfoque arquitectónico de lo que escribo sobre mi pueblo, y por ello me parece coherente que todos estos blogs aparezcan enlazados como parte de una misma obra o de un mismo empeño.

Como me puedo diversificar pero no multiplicar, si no aparece nada en el LHD es porque estoy en el CASCOTES o en ANGUCIANA.

Ah! y como sigo haciendo muchas excursiones al monte y proyectando muchas más, he pensado que lo mejor sería quitar de este blog todas las entradas que llevan la etiqueta de “montañas” (arquitecturas de dios, o de las leyes de la naturaleza, o de la tierra, o de lo que sean) y llevármelas a uno más específico de ese tema donde lo pueda seguir rellenando sin interferir con las arquitecturas más urbanas y de los hombres.

No es que el LHD se esté muriendo ni mucho menos. Al revés, yo diría que no para de dar frutos.
Y aunque os sea más difícil llegar a ellos (normal cuando el árbol crece), estáis invitados, como siempre, a seguir cogiendo de él.

lunes, marzo 17, 2008

CIERTAS CUITAS SOBRE LA CIUDAD INCIERTA


(Un entusiasta lector del librito que bajo el título que arriba figura editó Julián Lacalle en sus Pepitas de Calabaza, me ha pedido que también cuelgue en la red la Presentación que hice del mismo. Este agradecido lector llamado Juan Manuel Grijalvo, vive en Ibiza, tiene una “website” en la que, junto artículos suyos, noticias y enlaces de todo tipo, va colocando todos los textos y autores que le interesan, http://www.grijalvo.com/ y allí que me veo. Como los doce artículos que conformaron este librito están en Una Voz en un Lugar, pondré también en su índice el link a este post para que de alguna manera esté aquí localizable. No es que sea un texto que me entusiasme, pero diciendo cosas siempre se nos escapa alguna verdad y va alguien y las recoge. Muchas gracias, Juan Manuel, por encontrarlas y hacer eco de ellas).

Presentación

Contrariamente de lo que se piensa, los libros no los hacen los escritores sino los editores. A lo sumo, los autores que figuran en la portada suministran el grueso del texto, igual que los fabricantes de ladrillos ponen los materiales de las casas –aunque en el caso de éstos nadie dice que son ellos quienes hacen las casas.

En los libros de mucho fuste y ringorrango la Presentación corre a cargo de alguna egregia Personalidad que bendice al editor a la vez que echa un hisopazo sobre el escritor. Pero como sé que el modesto editor de este libro busca las bendiciones en los lectores y no en los renombrados presentadores, me arrogo la labor de presentación, no tanto para restar protagonismo al editor como para hacer la declaración con la que he empezado, esto es, que los libros los hacen los editores y no los escritores; y más que nunca en este caso.

Durante mucho tiempo cometí el error de creer que la escritura en los periódicos tenía algún sentido, y me di a ello con inusitada ilusión. Suponía que la inmediatez de la prensa serviría para que mis palabras, mis razones o mis opiniones entrasen en diálogo a un nivel superior al que lo hacen en la conversación o, dado las pocas conversaciones interesantes que logro tener en mi ciudad, para que entrasen de algún modo en conversación. Pero los periódicos hacen de los artículos que uno envía gratuitamente poco menos que material de relleno entre los anuncios y las noticias de actualidad, que son los contenidos que, por ese orden, interesan de verdad, no sólo a los editores, sino también a los lectores. He tardado mucho tiempo en darme cuenta de que al mezclarse en los periódicos los anuncios, las noticias de actualidad y las opiniones, y al dar igual tratamiento y valor a las opiniones de quien las quiere confrontar que a las de quien las quiere imponer, la prensa es el medio idóneo para el ahuecamiento de las palabras y el nihilismo verbal, o dicho de otro modo, para el uso de la palabra en la función unívoca del adoctrinamiento y el adocenamiento de las masas. Para quien esté interesado en el asunto le señalaré que la clave puede que esté en el uso y redacción de los titulares.

Sólo cuando me convencí de lo nefasto e inútil que era escribir para los periódicos se me ocurrió intentar salvar algo de lo ya escrito juntándolo en libros. Agrupé por temas los que yo creía que eran mis mejores artículos y lo envié a las editoriales nacionales. Pero el error me seguía persiguiendo: el que sabe hacer ladrillos no sabe hacer casas. Así que, independientemente de la calidad de los artículos (que por lo general gustan bastante), la agrupación que yo hice con el nombre de Una Voz en un Lugar, no le ha convencido hasta la fecha a ningún editor. (La otra agrupación de artículos que publiqué en forma de libro con el nombre de El Retablo de Ambasaguas no tiene mérito porque me lo editó el Colegio de Arquitectos al que pertenezco para devolverme el favor de haberlo dirigido durante un par de años).

Es por ello que celebro y estoy encantado de que un editor entusiasta me pida ahora doce de mis artículos para confeccionar un librito. No tengo ni idea de por qué ha escogido estos doce de entre los casi doscientos artículos que he escrito y publicado en los últimos veinte años, pero sus razones tendrá.

Lo cierto es que ahora conforman ya un libro y eso les rescata definitivamente de la nada a la que la prensa les condena, no sólo con el periódico del día siguiente, como usualmente se dice, sino tal y como aquí decimos, mediante el batiburrillo del propio periódico en que se publica.

Pero también los libros tienen algún inconveniente. El más serio, a mi juicio, es que adquiera vida propia, esto es, que se aleje del autor. Si para ser humana (y no divina) la palabra ha de ser palabra-en-diálogo, la autonomía propia y consustancial del libro convierte fácilmente a éste en un producto de editor o (aún peor) en la obra de arte de un artista (un dios).

A Dios gracias (adios, gracias) ni Julián pretende ser un productor ni yo un artista, así que, dado que el lector no tiene un periódico en las manos, estamos todos salvados.

Logroño, 4 de febrero del 2002

viernes, marzo 14, 2008

VPO (III): EL PROBLEMA



El llamado “problema de la vivienda” es considerado en este país como un asunto de “escasez”. He consultado en el censo del INE a ver cuál era la relación entre número de habitantes y número de viviendas del último censo del 2001 pero no viene o no lo he encontrado. Sí he dado con el de 1991, que era de 2,25 hb por vivienda (38,8 millones de habitantes por 17,2 millones de viviendas) que no está nada mal, aunque con el boom de la construcción registrado en estos últimos quince años, es de esperar que esa relación haya incluso mejorado y que esté cerca de 2 hb por vivienda que es una cifra más que aceptable: una pareja por casa. El problema de la vivienda en España no es por tanto un problema de escasez sino en todo caso, de reparto, o más bien de “concepto”.
Me parece por tanto necesario enfocar el “problema” desde otras perspectivas.

El “problema” de la vivienda en España consiste haber creado una cultura o un modo de pensar en que la casi totalidad de las viviendas se han reducido a ser, por un lado, un producto de la maquinaria productiva del país y por otro, un fondo de ahorro para el ciudadano. Un modo de pensar, dicho sea de paso, que los arquitectos que han dado forma a ese producto rara vez han puesto en crisis.

A poco que uno viaje y observe se da cuenta de que en otras culturas las viviendas tienen otras connotaciones. En Estados Unidos, por ejemplo, la vivienda es principalmente un signo de status. Según varía la fortuna del ciudadano a lo largo de su vida, va cambiando de barrio y vivienda sin la menor pereza, y al parecer, sin gran dificultad. O los americanos son unos desarraigados (que lo son) o tienen muchos menos problemas que nosotros para cambiar de empleo y ciudad, y para comprar y vender sus viviendas.

En nuestra cultura, sin embargo, el viejo arraigo al pueblo, al barrio y a la casa paterna de una sociedad agrícola ha sido sustituido por la escasa movilidad laboral (el funcionariado, por ejemplo, constituye una enorme masa estanca cada vez más atascada o ligada a un lugar a partir del Estado de las Autonomías y de la paulatina desaparición de los Cuerpos Nacionales). Así mismo, los importantes gastos y trabas derivados de la compraventa de viviendas, o la ligazón casi emotiva que crea una enorme y dilatada hipoteca, parecen ser causas disuasorias de la movilidad de residencia.

Pero en esencia la vivienda no tiene porqué ser un producto que hipoteque nuestras vidas o nos ate a un lugar, y mucho menos esas viviendas-pisos que no son sino más que unos simples nichos de almacenamiento humano sin ningún tipo de gracia o encanto. El parque de viviendas creado en los últimos cincuenta años es tan feo, que lo más espantoso que puede pensar uno al mirarlo es que nos ate de por vida.

Por eso y para aclarar el “problema de la vivienda” me parecería muy útil empezar a distinguir entre lo que podrían ser viviendas dignas, viviendas hermosas, viviendas símbolo, viviendas cómodas, viviendas capaces de imprimir un carácter a sus moradores, viviendas heredables, viviendas con raíces, etc., por un lado; y viviendas utilitarias, viviendas piso, viviendas nido, viviendas nicho, viviendas anodinas y anónimas, por otro. Con sólo hacer esa pequeña y sencilla distinción ya se empezaría a ver cómo cambia el enfoque del “problema”.

miércoles, marzo 12, 2008

VPO (II): A LA IGUALDAD POR LA LOTERIA


Lo primero que se aprendía en la escuela cuando yo era niño era que la desigualdad humana era un hecho incontestable: unos eran más altos y otros más bajos, unos mayores y otros pequeños, unos las cogían al vuelo y otros tenían que esforzarse más, unos corrían como galgos y otros eran más torpes, y así sucesivamente. Y lo segundo, lo segundo que se aprendía, era que muchas de esas diferencias, que de momento sólo tenían una expresión en las notas o en el dominio en el recreo, a la postre tendrían que ver con el diferente éxito en la vida o con su traducción económica: unos acabarían siendo más ricos y otros más pobres.

Más allá de la escuela aprendimos otras dos cosas: una, que esas pequeñas desigualdades humanas no tenían un justo correlato con el nivel posterior de éxito o riqueza; y dos, que el éxito y las riquezas eran a su vez mecanismos que disparaban exponencialmente las diferencias iniciales, por lo que era preciso pensar en algún sistema que las corrigiera. Como lo primero era un asunto muy aleatorio y difícil de resolver, el consenso estuvo en lo segundo: se convirtió en una verdad muy extendida que era preciso inventar “mecanismos de compensación o redistribución de la riqueza”.

Pero dado que los encargados de la redistribución de las riquezas iban a ser por lo general quienes no habían accedido a ellas, o sea, los menos inteligentes, los menos valiosos, los menos hábiles, etc., la única fórmula simple y universal que se les ocurrió era que “los ricos paguen más”.

Cuando se implantó en este país el famoso impuesto de la renta, con sus cuotas crecientes según los ingresos, yo empezaba a ganar dinero y entendí perfectamente y acepté que quien ganara más pagase más. Ahora bien, lo que nunca he llegado a entender (lo que nunca he podido aceptar porque entonces todo se me tambalea) es que una vez hecha la declaración de la renta tuviera que seguir escuchando el sonsonete de que quien más tenga, más pague, o a quien más dinero tenga, más trabas se les ponga a la hora de escoger el colegio público a sus hijos…, por ejemplo. Hubo unos años en este país en que era tal la obsesión de pedirte la declaración de la renta para cualquier trámite administrativo que llegué a pensar que iba a llegar el día en que tendría que ir con la declaración de la renta a la panadería y que tendría que pagar por la barra de pan un poco más que mi vecino de arriba y un poco menos que mi vecino de abajo.

Bueno, viene toda esta digresión a plantear una pregunta (que no sé si se hace mucha gente) de si los mecanismos de ajuste de las riquezas han de pararse en la contabilidad de los ingresos o deben seguir hasta el valor de los productos. Yo no tengo mucha idea de economía, pero lo de que una misma casa (el producto más caro del mercado) pueda valer cuarenta millones de pesetas para uno si es libre, o diecisiete millones de pesetas para otro si es VPO, me parece tan injusto como el problema que pretendía resolver.

Y ya no digamos si el mecanismo por el que uno consigue las segundas es la lotería.
Y ya no digamos, si al cabo de unos años el afortunado al que le ha tocado una puede venderla al precio de libre…

¿VPO?
No, gracias.

(…y los del PP presumiendo de que ellos hacen más VPO que los de PSOE…)

lunes, marzo 10, 2008

VPO (I): EL ESCANDALO DEL SUELO



Ahora que ha acabado la tormenta electoral quizás sea bueno hablar un poco de política, y eso que no es tema de este blog de arquitectura. Pero como en el tema de las viviendas de protección oficial confluyen ambas cosas (política y arquitectura) y no creo que sea bueno separarlas, voy a empezar a tocar este tema tan importante como delicado.

Y lo voy a hacer con una cita de Ignacio Paricio en el último número de la revista Arquitectura Viva, número sobre el que ya he dejado una nota ya en el Cascotes: Arquitectura Viva, Vivienda Normal.

Tengo a Paricio por uno de los arquitectos más generosos e inteligentes de este país y de ello he dejado constancia en el Manual de Crítica de la Arquitectura. Pero el hecho de que publique en Arquitectura Viva y que en sus artículos haya una de cal y muchas de arena (en el tono sobre todo y en las concesiones al editor), no deja de ser una pena.
Esta es la de cal en materia de la política general de vivienda en España, una política en la que los partidos políticos que han concurrido al juego electoral apenas difieren:

"La forma tradicional que adopta la intervención pública es absurda: la venta de vivienda protegida, es decir, el regalo a unos pocos de un suelo cuyo valor en venta es superior al coste del piso. Una lotería insultante para aquellos a los que no les toca. El suelo público jamás debería dejar de serlo. Alquileres, concesiones temporales de uso, parecen caminos más adecuados. Y sobre todo, hay que ofrecer soluciones beneficiosas a todos los afectados y a todos los estratos, no sólo a los más bajos, puesto que muchos, un poco por encima de los máximos actuales, tampoco accederán a la vivienda de promoción privada”.

martes, marzo 04, 2008

NATURALIDAD EN LA MODERNIDAD


Mi conocida aversión a la arquitectura moderna tiene que ver con su rápida elevación a los altares de la Historia es decir, con su impostura o su imposición cultural vía progre o por la izquierda. Y es que no tiene uno más que ir a la exposición de Arquitecturas 2005 – 2006 del Colegio de La Rioja (o a la semejante que hagan en cualquier otra provincia desde donde me lean) para comprobar los resultados de ese pensamiento único, tan generalizado como aburrido.

Pero no toda la modernidad es así. Sería muy tonto por mi parte no reconocer que se puede ser natural, espontáneo y sencillo siendo moderno. Y en ese sentido, seguramente el mejor arquitecto de esa modernidad tranquila y amable, el descubrimiento más emotivo que me ha ocurrido en mi observación de la arquitectura moderna, haya sido el de la figura y la obra de Arne Jacobsen.

A Jacobsen se le conoce en el mundo por las formas femeninas de la silla hormiga, es decir por su producto más erótico y expresivo (Mariscal dixit), pero a mí el Jacobsen que más me interesa es justo el más tranquilo, el menos aparatero y exitoso.

No soy ni mucho menos un experto en la obra y vida de Jacobsen y la verdad es que me gustaría tener más datos sobre su personalidad para saber si encaja o no con mis intuiciones. Pero esa imagen suya tan amable, fumando en su pipa y dibujando, siempre me ha cautivado.

En el hall88, Javier Dulín relató con entusiasmo nuestra visita al Santa Catherine College de Oxford de 1964. Como todavía no lo han quitado de internet los jerifaltes del COAR os doy el link para que le podáis echar un vistazo: Colegios de Oxford. Maqueté entonces su texto con algunas de las fotos que ambos habíamos hecho conjuntamente, pero como en aquel formato tan reducido y en blanco y negro no decían gran cosa, voy a poner aquí cuatro fotos más en color para que se entienda mejor el estupendo rato que pasamos aquella tarde de un viaje de estudios con la Escuela de Artes y Oficios.






Sin embargo, el gran viaje a la obra de Jacobsen fue el que hicimos con el COAR a Copenhague Aarhus y Hamburgo, donde visitamos muchas de sus obras más significativas. No es mi intención ni mucho menos hacer aquí un reseña sobre toda la obra de Jacobsen, sino colgar tan solo unas pocas fotos que hablen de esa “naturalidad” que veo en su modernidad. Una naturalidad tan auténtica que hasta puede que algunos de sus edificios nos parezcan vulgares, como el Ayuntamiento de Rodrove de 1954,

o sencillamente feos, como el National Bank de Copenhague, de 1966,



o algo caóticos, como esas casas de Bellevue (1930-35) cuya espontánea composición deviene tan desordenada como la de cualquier arquitecto de apartamentos de nuestra costa.


Pero bueno, hay que fijarse bien en las fechas y en el contexto mundial y no dar tanta importancia a los resultados. Y es por eso me apetecería saber más de Jacobsen hombre, y por lo que, si alguien me cuenta algo de su biografía personal, le quedaría muy agradecido.

Con todo, os dejo con una foto de la Hew Haus en Hamburgo (1962-69) que da buena cuenta de la “finura” que tanto gusta a la progresía moderno-académica,

y con otra imagen urbana del magnífico Ayuntamiento de Aarhus (1937) que nos devolverá siempre a ese momento mágico en que la arquitectura ya empezaba a ser moderna sin dejar de ser buena arquitectura, o sea, arquitectura sin apellidos .